¿Dolor pélvico sin una causa clara?

El dolor pélvico persistente puede sentirse en la parte baja del abdomen, la pelvis, la zona lumbar o durante las relaciones sexuales. En algunos casos intervienen varios factores al mismo tiempo: tensión muscular, cicatrices, sensibilidad aumentada de los tejidos o alteraciones en la coordinación del suelo pélvico.
La fisioterapia de suelo pélvico realiza una valoración individual para conocer qué estructuras pueden estar relacionadas con los síntomas. El tratamiento puede incluir terapia manual, trabajo respiratorio, ejercicios de movilidad, reeducación muscular y estrategias para disminuir la sensibilidad de la zona.
No se trata únicamente de fortalecer. En muchas pacientes, el primer paso consiste en aprender a relajar, coordinar y recuperar la confianza en el movimiento.
En OFISIO estudiamos cada caso de forma personalizada. Si el dolor pélvico está limitando tu día a día, solicita una valoración con nuestro equipo.



