Has cargado el móvil dos veces. ¿Y cuántas veces te has levantado de la silla?

Entre correos, reuniones y tareas pendientes, es fácil pasar horas sentados sin darnos cuenta. Introducir pequeñas pausas de movimiento durante la jornada es un hábito que merece un espacio en tu agenda.
Prueba a empezar con algo sencillo:
Camina unos pasos cuando vayas a por agua. Levántate durante una llamada, si tu trabajo lo permite. Acércate a hablar con un compañero en lugar de enviarle un mensaje. Pon un recordatorio para interrumpir los periodos largos sin moverte.
Estas pausas complementan el ejercicio habitual: también cuenta lo que haces durante el resto del día.
Si las molestias de cuello o espalda aparecen con frecuencia mientras trabajas, conviene valorar qué puede estar influyendo y qué cambios se adaptan a tu caso.
En Ofisio, Málaga, te ayudamos a cuidar tu movimiento dentro y fuera de la consulta.
Reserva tu valoración por WhatsApp. Y ahora que has terminado de leer… ¿hacemos una pequeña pausa?



