¿Si no duele, la fisioterapia no funciona?

“Dale más fuerte, que yo aguanto”. Es una frase habitual, pero la intensidad de una sesión no sirve para medir sus resultados.
Algunas técnicas o ejercicios pueden generar molestias. Lo importante es que el tratamiento tenga un objetivo, se adapte a tu situación y se revise según cómo respondes.
Si algo te duele demasiado, te preocupa o te hace sentir incómodo, cuéntalo. Esa información ayuda al fisioterapeuta a ajustar la técnica, la intensidad o el ejercicio.
También puedes preguntar qué se está trabajando, para qué sirve y qué sensaciones puedes esperar después.
La evolución se valora con cambios que importan: moverte con más facilidad, recuperar fuerza, descansar mejor o retomar actividades.
En Ofisio, Málaga, queremos que participes en tu recuperación y puedas expresar tus dudas con tranquilidad.
Reserva tu valoración por WhatsApp. Una buena sesión empieza por entender qué necesitas.



