“Ya no me duele, pero no me fío de mi tobillo”.

Después de un esguince, puede disminuir el dolor y seguir esa sensación de inseguridad al bajar escaleras, caminar por terreno irregular o volver a hacer deporte.
La recuperación también incluye recuperar movilidad, fuerza y equilibrio. Poder caminar por casa no exige lo mismo que correr, saltar o cambiar de dirección en una pista de pádel.
Por eso, la rehabilitación debe avanzar hacia las actividades que quieres retomar, con ejercicios progresivos y adaptados a tu evolución.
Si el tobillo se te tuerce con frecuencia, parece que “cede” al pisar o sigue limitándote, conviene valorarlo. No tienes que asumir que siempre será tu punto débil.
En Ofisio, Málaga, te ayudamos a trabajar la recuperación del tobillo con objetivos concretos: caminar con mayor confianza, volver a entrenar o disfrutar de tus rutas habituales.
Reserva tu valoración por WhatsApp y cuéntanos en qué momentos sientes inseguridad.



